Biografía

1960

Nace en  Bogotá, Colombia, el 16 de mayo de 1960, hijo del abogado Nadín Ospina y Lucy Valbuena. Estudió en el colegio de jesuitas San Bartolomé de la Merced, en donde adquiere una formación rigurosa y una conciencia social y política concentrada en la problemática de los pueblos de América Latina.

1977

Influenciado por su familia e impulsado por su interés en el humanismo y las ciencias, estudia medicina en la Universidad Javeriana de Bogotá, allí se aproxima a una visión cosmogónica del hombre y se maravilla por el cuerpo humano y su representación artística, pero se desencanta al enfrentarse a la realidad de la práctica médica de la época y decide retirarse.

1979

Estudia  artes plásticas en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá. Con curiosidad intelectual  que no se conforma con lo convencional convierte su vida en una experiencia creativa y de descubrimiento permanente. Conoce y vuelve sus amigos a sus maestros: Miguel Ángel Rojas, Germán Linares, Momo del Villar y Luis Hernando Giraldo quienes lo impulsan   hacia un futuro de  búsqueda personal en contravía con lo convencionalmente establecido en ese momento.

1980

Es alumno de Beatriz González en la Escuela de Guías del Museo de Arte Moderno, comparte con Doris Salcedo, José Alejandro Restrepo y Carolina Ponce entre otros, en un grupo de estudio en el que se discute la historia del arte, se leen textos, se investiga y se comparten anécdotas. 

1981

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Vive aquí su primera paradoja de la que su vida está llena: al considerar que no cumplía con los estándares estéticos tradicionales, y a punto de terminar su formación, el decano de su Facultad lo invita a retirarse por su “falta de talento” y a “dedicarse a otra cosa en la vida”, “hacerle un favor a sus papas”, frases que lo dejan devastado, con tal fortuna que días después es escogido por el curador Alberto Sierra para el Primer Salón Arturo y Rebeca Rabinovich, evento creado con el apoyo del Museo de Arte Moderno de Medellín, para la promoción y la difusión del arte joven, universitario y contemporáneo. Gana una mención de Honor.  “Circunstancia que me salva mi carrera artística y hasta la vida”, en palabras de Nadín.

1982- 1984

Es seleccionado por el curador Eduardo Serrano para participar en el  VIII Salón Atenas del Museo de Arte Moderno de Bogotá. Evento que lanza a figuras relevantes para la plástica contemporánea colombiana como Miguel Ángel Rojas, Antonio Caro, y al mismo Nadín entre otros.

Produce la serie Movimientos: “Objetos repetidos pero independientes para conformar unas obras en las cuales, el arreglo final, la insistencia y la riqueza cromática colaboran para introducirnos en un mundo inocente y poético” escribe Eduardo Serrano.

 “Juegos en el campanario”, en esta serie, señala un camino definitivo en cuanto a la utilización simultánea de técnicas y procedimientos (pintura y escultura) así como la apropiación del espacio museal.

Conoce en 1984 a su esposa Mirella Cabrera con quien vive 30 años hasta su fallecimiento en 2014.

1985-1987

Realiza su primera exposición individual institucional: “Collages” en el espacio de Nuevos Nombres en la Casa de Moneda, Bogotá. Un programa enfocado a promover y difundir el trabajo de artistas emergentes. Curado por Carolina Ponce de León.

Desarrolla una particular afición por el coleccionismo de diverso tipo de objetos que incluyen arte contemporáneo, piezas precolombinas, juguetes y artesanía popular.

Un año después, es incluido en la exposición antológica Cien Años Arte Colombiano, realizada en el Museo de Arte Moderno de Bogotá con motivo del lanzamiento del libro Cien Años de Arte Colombiano 1886-1986 escrito por Eduardo Serrano. Nadín participa como uno de los artistas más jóvenes del momento.

Con su obra: “San Sebastián” (Homenaje a Mishima), es invitado en 1986 por primera vez por el Instituto Colombiano de Cultura al XXX Salón Anual de Artistas Colombianos, certamen en el que participa ininterrumpidamente hasta 1996, Refiriéndose a las obras de este período, el historiador Germán Rubiano argumenta: “sus obras pueden verse como pinturas con soportes no convencionales –pinturas hechas- en la mayoría de los casos,  regados de muchos colores sobre una base monocroma-o como esculturas realizadas con lienzos y alambres, con papier maché y, en los últimos años con resina poliéster, cuyas superficies aparecen recubiertas de colores vivos, salpicados y chorreados”.

Desarrolla técnicas novedosas en el campo de la escultura creando instalaciones que se apropian del espacio museal con elementos volumétricos independientes de rico colorido. Con esta serie da un paso de la abstracción a la figuración, que no abandona en el transcurso de su carrera.

1988

Gana la Beca Francisco de Paula Santander, del Instituto Colombiano de Cultura. Premio que le permite trabajar durante 2 años en producir la obra “Los Estrategas”. Instalación de 150 tapires en resina poliéster. Eduardo Serrano escribe: “sus obras tienen cierto aire de piñata, pesebre o carnaval, conduciendo al espectador a un estado anímico –entre la conciencia y la inocencia, lo trascendental y lo festivo- en el cual operan más efectivamente sus ideas”.

Participa en la Iª Bienal de Arte de Bogotá del Museo de Arte Moderno de Bogotá, con la serie “Amazonía”: Piezas tridimensionales pintadas ejecutadas en resina poliéster, que representan animales de la fauna americana y colombiana con un sentido totémico. Una búsqueda de identidad cultural y de simbolismos asociados con las culturas precolombinas.

Participa en la muestra Doce Mundos Colombianos, en el Gran Palais en París y en el Castillo Babstadt en Alemania curada por Adrian Torres.

1989

Gana el Segundo Premio en el Concurso de Arte Ciudad Salitre Bogotá, como resultado en el espacio público de un centro de negocios de Bogotá se instala la obra “Príncipes”, ocho venados de bronce que recorren el espacio arquitectónico.

Representa a Colombia en 1989 en laXX Bienal Internacional de Sao Pablo con la serie “Amazonía”.

1990 La colección del Bass Museum de Miami adquiere su obra “Los pensadores”.1989. Acrílico y pigmento mineral sobre lienzo, resina de poliéster y motores. 150 x 60 x 60 cm.

1990

Termina la obra “Los Estrategas”. John Stinger curador de la Art Galery of Western Australia en Pert, la adquiere para la colección. Afortunada coincidencia: la primera obra de arte vendida y el nacimiento de su hija Mariana.

En la serie “Santuario” de 1991, el artista introduce el uso del azul cobalto como el color de los sueños,  de lo sacro, de lo ultraterrenal, de lo místico, del delirio. Carmen María Jaramillo comenta en la revista Arte sobre la exposición realizada en la Galería Arte 19 de Carlos Alberto González: “Al entrar en la galería, se encuentran pocas obras, dispuestas por el escultor de una manera sobria y ascética. El empleo de colores como el negro y el azul en una tonalidad vibrante y profunda, una disposición ordenada y simétrica y el ánimo figurativo de las piezas, consiguen esa atmósfera donde conviven lo mágico y lo sagrado. En los trabajos se produce una fusión de imágenes pertenecientes a diferentes culturas ubicadas a lo largo de la historia, en la cual confluyen Oriente y Occidente, civilización y barbarie”.

1992 Es invitado a la exposición De Bogotá a Caracas en el  Museo de Bellas Artes de Caracas, allí participa con  la pieza “Árbol de la Esperanza” de la serie “Amazonía”. La obra ingresa a la colección del Museo.

Es invitado a realizar una obra in situ en el evento Encountering the Others en Kassel, Alemania exposición paralela a la Documenta. Allí vive el primer y definitivo contacto con el arte internacional, la confrontación con las grandes figuras del arte internacional y la experiencia de ver instalaciones como las de Nam June Paik, Bruce Nauman y Anish Kapoor, abrieron aún más para Nadín su mundo espacial.

Aficionado al coleccionismo del arte precolombino, muy popular en esa época, llega a sus manos una cerámica que representa a un chamán de la cultura hama-coaque del Ecuador, Nadín, por amigos expertos se entera de la falsedad de la pieza. Alvaro Medina se refiere a esta circunstancia: “La decepción que tuvo al descubrir que había sido engañado, con falsificaciones, lo llevó a plantearse qué valor podrían tener. Ese valor, descubrió rápidamente podría depender de él, del uso que quisiera darles”. Empieza a dar vueltas en su cabeza el mundo de la falsificación, idea que conecta con el tema de la simulación en la obra de arte. Con estas reflexiones decide  hacer réplicas de piezas de culturas prehispánicas.

Carolina Ponce de León escribe en la revista Poliéster de Méjico: “Gana  el premio del XXXIV Salón Nacional de artistas colombianos el certamen de mayor importancia de Colombia,  con una obra titulada: In paritibus infidelium (En tierras de infieles) que recrea una instalación museal de objetos “precolombinos” imaginados con formas “antiguas” nuevas, fabricados por indígenas contemporáneos y ambientados con muros pintados de selva y ruidos de chicharras…”

El jurado del evento estaba conformado por Luis Camnitzer, Gloria Delgado, Diego Mazuera, Ivonne Pinni y Edward Sullivan.

1993

Avanza en la idea de la “falsificación”, entra en contacto con ceramistas de distintas regiones de Colombia y produce obras con ideas propias, ya no simples reproducciones. La primera obra de esta nueva serie es “Los Críticos”: Un Bart Simpson y un Buda producidos a la manera de cerámica Tairona. A partir de este momento toma una decisión radical en su carrera y delega la producción física de la obra en los artesanos especializados. En palabras del artista: “Un factor fundamental de la refiguración es copiar meticulosamente con un propósito de “engaño” el original sometido al ejercicio de la apropiación, tal y como lo hacen los falsificadores de arte”.

Por medio de un comerciante de precolombinos logra ponerse en contacto con los falsificadores y elabora con ellos la primera pieza en piedra a la manera de la estatuaria de la cultura de San Agustín: “Crítico Extático”.

Con su esposa Mirella viaja durante largas temporadas a San Agustín, región del Huila, departamento del sur de Colombia en donde se halla el más grande complejo de estatuaria lítica precolombina y una de las mayores necrópolis de América. Allí encuentra la conección con el mundo precolombino que da fundamento a su obra y a los artesanos talladores de piedra que conservan la tradición del oficio ancestral, con quienes trabaja.

Realiza durante 1993 en la galería Arte 19 de Bogotá las exposiciones “Fausto” y “Bizarros & Críticos”. Dos puestas en escena fundamentales para su obra y referencia obligatoria en el arte colombiano y latinoamericano.

En la exposición “Fausto” Nadín adquiere una  gigantesca pintura del artista Carlos Salas, obra que parte en fragmentos y exhibe como suya en medio de una puesta en escena que involucra sonidos de aplausos y luces cambiantes, remarcando el “fin de la autoria” y afirmando el recurso de la apropiación.

En “Bizarros & Críticos” presenta por primera vez un conjunto de obras basadas en la producción de piezas con técnicas precolombinas e imágenes populares de la contemporaneidad. Este es  el inicio de la serie “El Gran Sueño Americano”. El historiador y crítico de arte Javier Gil escribe: “Las artificiales figuras, elaboradas con la mayor precisión técnica, dejan ver las fisuras, resquebrajaduras y decoloraciones que imprime el tiempo en los objetos antiguos. En tal virtud la  exposición nos produce la extrañeza propia de lo que es y no es al mismo tiempo, de lo serio e irónico, de lo real y lo simulado”

En la revista mejicana POLIESTER  de diciembre de 1995, dedicada al cambio en los modos de producción en el arte contemporáneo, Carolina Ponce de León escribe: “El recurso de la apropiación se convirtió en pieza de engranaje fundamental de la obra de Nadín Ospina”.

Invitado del Salón Pirelli, en el  Museo de Arte Contemporáneo, Caracas, único evento de este tipo en Venezuela que difunde la obra de artistas que abordan lenguajes contemporáneos. Participa junto a Alexander Apóstol, Fernando Arias y Pablo Van Wong entre otros.

1994-1996

Participa con “Bizarros y Críticos”, en  5ª bienal de la Habana, una intervención de espacio específico, en la casa de Bolívar de la Habana vieja.

Javier Gil señala en su ensayo La Simulación de Nadín y Simpson: “En cualquier caso la reproducción seriada de hombres Simpson, más allá de la sonrisa que despierta su alusión a los críticos, es un objeto que revela las desterritorializaciones de la cultura contemporánea. En esta figura se sintetiza el producto único con la producción industrial, lo original con lo masivo, lo sacro con lo cotidiano, lo pasado y lo presente, lo popular y lo elitista, lo fugaz con lo permanente. Se funde lo más radicalmente distinto explicitando sus inesperadas proximidades, casi podríamos decir que el Simpson precolombino se constituye en un símbolo felizmente burlón y juguetón de muchos de los actuales desplazamientos culturales”.

Da clases en la facultad de artes en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y en la Universidad de los Andes en Bogotá, talleres de creación en los que permite y fomenta que cada alumno trabaje en  sus propios procesos.

Inicia su carrera internacional, cuando el coleccionista alemán de arte internacional Peter Ludwig patrocinador de la Bienal de la Habana, realiza una selección de obras de artistas para ser exhibidas en el museo Ludwig Forum de Aachen.  Aparentemente el embalaje que debía ser utilizado en el empaque de su obra se quedó en Cuba, las piezas de cerámica y piedra al llegar a su destino, estaban  gravemente dañadas, quebradas. Aun así el coleccionista decide restaurar la totalidad de la obra y adquirirla, creando además  un espacio de exhibición permanente en este museo. Nadín vive entonces otra paradoja: Un momento dramático  que parece un fracaso se convierte en la puerta de ascenso internacional.

Participa en el intercambio artísticoColombia-Méjico: “Por mi raza hablará el espíritu” en el DF, viaje que le amplía las posibilidades de producción plástica, allí se pone en contacto con artesanos de piezas precolombinas, y realiza en resina poliéster una extensa serie exhibida en el Museo del Chopo de la UNAM, bajo la dirección de Lourdes Monge y la curaduría de Rosalba Garza y Paloma Porraz. La exposición se exhibe al año siguiente en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá.

1997

Gana la Beca de la Fundación Guggenheim de Nueva York. Su proyecto es realizar un recorrido por Latinoamérica y visitar los sitios arqueológicos de la zona: Bolivia, Perú, Ecuador, México y Costa Rica para realizar en cada uno de estos lugares piezas con los artesanos locales.

En 1999 expone este trabajo en el Museo de Arte Moderno de Bogotá en la muestra: “Viaje al fondo de la tierra”. Así el repertorio de modelos precolombinos y su consecuente mestizaje, se expandió a la múltiple iconografía de las diversas culturas precolombinas de América.

Como parte final del proyecto, el artista contrata un grupo de pintores para ejecutar una serie de imágenes a la manera de los viajeros científicos. De este trabajo surgen los “Bodegones coloniales” basados en la pintura de Zurbarán e “Instinto Caribe” una parodia del retrato renacentista a partir de la imagen de un dignatario tairona tomada de una ocarina precolombina.

Participa a partir de este momento en subastas internacionales de arte como las de Christie´s y Sotheby´s.

Seleccionado para el premio Luis Caballero del Instituto Distrital de Cultura y Turismo de Bogotá presenta la obra “Estrellas de Piedra”, un simulacro curatorial en el que involucra obras de artistas anónimos y del público asistente en una obra de carácter procesual. A  través de una serie de anuncios en la prensa en los que invita a que artistas no reconocidos envíen sus trabajos  a un correo postal,  Nadín las recibe y las hace ampliar  a un formato mayor por medio de un pintor profesional contratado, quien está en la exposición ejecutándolas.

Una parodia crítica que lleva a la práctica el gran debate post moderno sobre la crisis de la autoría y reafirma la operación de delegación de la ejecución ya introducida por el artista en sus trabajos anteriores.

1998

En el Festival de Arte  de la Ciudad de Medellín, un evento patrocinado por el  Museo de  Antioquia, Museo de Arte Moderno, la Universidad Pontificia Bolivariana y la  Universidad de Antioquia, exhibe una pieza basada en los retablos precolombinos de la cultura Quimbaya transferidos a un formato de dimensiones gigantes, 8 metros de altura, con la característica de su portabilidad al ser una pieza inflable, por eso su nombre “El Paseante”. Pieza que viaja a la Bienal de la Habana, la Bienal de Venecia, el Museo de Etnografía de Leiden y el Museo de las Américas en Denver.

Participa en la exposición Trasatlántico, en el centro Atlántico de arte en Las Palmas de Gran Canaria, y en Mouse: An american icon, muestra del Alternative Museum en Nueva York.

Double Trouble una muestra de la colección  de Tom Patchett de casi 300 obras, se expone en el Auditorio de Galicia, en Santiago de Compostela, con el apoyo del Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, California. Nadín participa con la obra  “Pieza arcaica”,   exhibida anteriormente  en el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego.

1999 -2002

7ª Bienal de la Habana. “El Paseante”

5e Bienal de Arte Contemporáneo de Lyon. “El Gran Sueño Americano”

Curador: Jean-Hubert Martin.

39ª Bienal de Venecia. “Paseante y Expansionistas”

El galerista parisino Enrico Navarra lo invita a  la exposición itinerante  L’art à la plage. Que se muestra en Saint Tropez, Cannes, Ramatuelle y Tahiti. En la exposición participan artistas como Marina Abramovic, Robert Indiana y Niki de Saint Phalle.

En Costa Rica, con la curaduría de Virginia Pérez Ratton, directora de la fundación TEOR/éTica, realiza un trabajo con artesanos y obras precolombinas costarricenses, uno de los proyectos más relevantes de “El Gran Sueño Americano” llamado Pop–Colonialismo.

Trabajan juntos y en el 2002 ella es laureada con el premio Prince Claus con el texto. “El arte del auténtico fraude”. “…el trabajo de Ospina prosigue su apropiación de las formas precolombianas, pre-colombinas, pre-coloniales para poner en evidencia, de manera irónica, los poderes neo-colonizantes de los medios de comunicación así como la inserción total en nuestra iconografía cotidiana y en nuestro imaginario, de figuras y personajes de las animaciones creadas por Hollywood.”

Participa enla IV Bienal Barro de América. Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber. El curador Roberto Guevara convocó esta Bienal enfocada hacia la producción material o conceptual relacionada con el elemento tierra.

Es invitado de honor a la Feria Internacional de Arte de Caracas, FIA y realiza simultáneamente una gran muestra de su trabajo en el Museo de Bellas Artes de Caracas.

Participa con una muestra individual en la FIAC de Paris representado por la  Galería El Museo.

2002

Recibe una invitación del curador argentino Sebastián López para intervenir las vitrinas de la colección de arte Latinoamericano del Museo  Nacional de  Etnología de Leiden Holanda. The Ground & the Real by Nadin Ospina. Luego de un viaje inicial prepara una serie de 30 piezas relacionadas con la colección que fueron instaladas en las vitrinas junto a las originales sin anunciarlo al público y sin fichas técnicas detalladas lo que originó una gran controversia, los más conservadores lo consideraron una intervención desacralizadora. La discusión se amplia,  simultáneamente se realiza el Congreso mundial de etnografía en donde se propone el tema de como este tipo de  museos deberían devolver a su lugar de origen las piezas de carácter sagrado. Nadín defiende de nuevo, su posición crítica frente al saqueo científico de los bienes culturales.

2003-2004

Expone en el Museo de Arte Moderno de Bogotá  “El ojo del Tigre”, una indagación sobre la influencia cultural de oriente en nuestro entorno.

Natalia Vega escribe: “En esta obra, yuxtapone objetos kitch orientales, elementos de los medios de comunicación masiva, personajes de  manga (tiras cómicas) y anime (dibujos animados) japoneses al lado de obras canónicas de la arqueolog­ía china y latinoamericana  para generar en computador nuevas imágenes posteriormente reproducidas por sus colaboradores.  Al mismo tiempo que reconoce las muchas fuentes de generación de imágenes y desafía el concepto de originalidad, desmitificando las nociones de  autoría y autenticidad, paradójicamente, presenta su obra final como un producto manual de labor intensa y factura perfecta”.

La colecciónsuiza Daros- Latinamérica con la curaduría de Hans-Michael Herzog abre  su sede de Zürich con la exposición antológica Cantos Cuentos Colombianos, un panorama del arte colombiano contemporáneo. El curador reúne trabajos emblemáticos de los artistas  Doris Salcedo, Fernando Arias, José Alejandro Restrepo, Juan Manuel Echavarría, María Fernanda Cardoso, Miguel Ángel Rojas, Oscar Muñoz, Oswaldo Macià, Rosemberg Sandoval y Nadín Ospina. Es la mayor muestra de arte colombiano contemporáneo realizada en Latinoamérica.

Gana el 1er premio del XVIII Salón del Fuego delaFundación Gilberto Alzate Avendaño de Bogotá con la obra “Vengadores”, instalación de cerámica de gran formato de personajes de comic japonés. Con esta obra cierra la serie “El Gran Sueño Americano”.

2005 -2009

A finales de los años 90, la serie Lego Aventureros de la empresa danesa incluye en sus juguetes versiones de escenarios de todo el mundo, incluida América Latina, una representación que incluye pirámides, loros, ídolos, tumbas y personajes locales personificados como malvados siniestros, con fusiles puñales y machetes.

Su obra Colombialand es la denuncia del incorrecto proceder de LEGO y su apropiación del “cliché” latinoamericano. Ante el impactante descubrimiento de este mensaje racista inicia la producción de piezas cerámicas, pero pronto da un giro a una elaborada reproducción de las piezas de juego hasta en sus más mínimos detalles, captando su espíritu pop y tecnológico.

Luego de mostrarse en Bogotá en La Universidad de Salamanca y en la Galería Mundo, exhibe  la serie Colombialand en el Centro Cervantes de Paris. Una exposición con la curaduría del  crítico español José Jiménez. La obra adquiere una dimensión internacional y posteriormente es exhibida en la Galería Fernando Pradilla de Madrid.

Participa en The Hours. Una exposición itinerante de arte latinoamericano en:Visual Arts of Contemporary Latin America en el  IMMA. Irish  Museum of  Modern Art,  Museum of Contemporary Art, Sydney, Australia, Museo Patio Herreriano. Valladolid. España. Junto a otros artistas como: Tania Bruguera, Oscar Muñoz, Betsabeé Romero y Doris Salcedo. Curaduría del argentino Sebastián Lopez.

2010 – 2011

Es invitado al evento La mar de Músicas bajo con la curaduria deNacho Ruiz en la ciudad española de Cartagena. Participa con “Los expansionistas” dos inflables de 8 metros de altura, que representan los famosos Moai de piedra monolítica de la Isla de Pascua, ubicados en la fachada del Ayuntamiento. Paralelamente en el Palacio Molina se exhibe una completa retrospectiva de su obra.

A partir del viaje realizado a Inglaterra en 2008 por invitación del Museo Firsite: Newsite de Colchester surge el proyecto: “Ínsulas”unainstalación compuesta por pequeñas piezas talladas en piedra que representan los íconos de la arquitectura universal ejecutadas en piedra, un mundo en miniatura, un encuentro fantástico que sólo puede darse en la dimensión imaginaria del arte.

Expone la primera fase del proyecto  en la  Galería Nueveochenta y posteriormente en el Jardín Botánico de Bogotá (2014) dentro de la muestra El bosque intervenido con la curaduría de Ana María Lozano.

2012

Desarrolla la obra “Oniria” (2007-2012) Una obra multimedia en la que retoma el recurso de la instalación, diversas piezas de pequeño formato que representan elementos arquitectónicos y personajes que provienen del mundo de sus sueños, de la infancia, de los juguetes. La exposición es presentada en el Museo de Artes Visuales de Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá.

2013

Es invitado por el curador Patrice Giasson a participar en la muestra  Pre-Columbian Remix: The Art of Enrique Chagoya, Demian Flores, Ruben Ortiz-Torres and Nadín Ospina. En el Neuberger Museum of Art de Nueva YorkYork.

En 2013 su obra es exhibida en la exposición Cantos Cuentos Colombianos con que se inaugura la Casa Daros en Rio de Janeiro con la curaduría de Hans-Michael Herzog

Trabaja en la serie “Resplandor”, inspirada en las imágenes renacentistas sobre los viajes en la era de los descubrimientos, los prodigios, las maravillas y las monstruosidades. Una crítica a la crueldad humana por medio de figuras en bronce doradas. Con el brillo del oro, pone en evidencia la codicia y el maltrato que recibieron y reciben los indígenas de nuestra América.

En 2013 el galerista Luis Fernando Pradilla inaugura la nueva sede de su galería El Museo de Bogotá con la exposición  “La Suerte del Color” una exposición antológica del artista que abarca todo el espacio de la Galería.

2014

En su serie “Críptidos” (aquellos seres sobrenaturales o singulares de cuya existencia se tiene noticia mas no corroboración científica, como los dragones, el hombre de las nieves o los extraterrestres) se adentra en un mundo de imágenes fantásticas que hablan de seres prodigiosos. El color vuelve a su obra de una manera vibrante y llena de referencias históricas, poniendo de manifiesto la sesgada visión del otro en las sociedades actuales.

Inicia una relación con Elvia Mejía en 2014

2015 – 2016

Participa en la Primera Bienal Internacional de Asunción, Paraguay. Con la curaduría Roice Smith. Las obras son exhibidas en varios espacios no necesariamente artísticos de la ciudad, Nadín y Roice escogen para los “fisiculturistas” un gimnasio.

Paralelamente, Nadín es invitado por la curadora Lía Colombino a intervenir las vitrinas del Museo del Barro, museo de Asunción dedicado a la etnología y al arte contemporáneo latinoamericano. La obra  “Fisiculturistas”  entra a formar parte de la colección permanente  del  Museo.

Trabaja en la serie “Otros mundos”, una obra inspirada en las imágenes retro futuristas kitsch del cine y la televisión norteamericana, en una clara referencia al mundo de la literatura fantástica y las especulaciones sobre la existencia de sociedades alienígenas y su interacción con la humanidad. Reaparecen las referencias precolombinas en alusión a la creencia popular de la intervención extraterrestre en las sociedades antiguas. Piezas coloridas de un fuerte carácter pop.

Realiza el mural de gran formato, “Del Otro Mundo” en el edificio Colón del centro de Bogotá.

La Colección del  Banco de la Republica anuncia la adquisición para la colección  permanente de las obras Ídolo con Muñeca y CincelCasa de  Xólotl.

2017

Trabaja en la serie Mutacionesen la que se entrelazan el mundo de los sueños y la magia en una aproximación a la poética del esoterísmo

2018-2019

En un cambio de actitud frente a las circunstancias vitales y del mundo del arte reduce su operación artistica a la producción de elementos simples y poéticos que se materializan en la serie La Preponderancia de lo Pequeño en la que pone de presente una conexión sutil con el universo natural representando aves de la región colombiana y retomando en un ejercicio pictórico las imágenes de la Expedición Botánica.

2020- 2021

Por invitación de la curadora española Isabel Duran desarrolla el proyecto expositivo Yo soy otro Tú que se muestra finalmente en el Museo de Antropología de Madrid en febrero de 2020. La exibición trata asuntos relacionados con los encuentros interculturales y las problematicas del mudo actual a travez de referencias al mundo de la cultura pop y el arte precolombino.

Página de la exposición.

Es seleccionado como finalista del Salón Mutis de la Universidad de Antioquia con su obra La preponderancia de lo pequeño que se expone como  un montaje multimedial en el MUUA. Museo Universitario de la Universidad de Antioquia.

Página de la exposición

Nadín Ospina. Septiembre de 2021 con la proyección de la obra La preponderancia de lo pequeño.

En 2021 Inicia la serie La manera de todas las cosas una reflexión poética sobre la relación de la humanidad con los seres y los elementos de la naturaleza convocando imágenes de hechos inusuales del período de pandemia en que la presencia de los animales en los deshabitados entornos urbanos  generó apariciones inquietante. Igualmente esta obra es una remembranza del aspecto surrealista de los pesebres o nacimientos en los que se conjugan de manera lúdica y absurda elementos dispares por fuera de todo contexto realista entremezclando tiempos y motivos disímiles.

2022

En 2022 comienza a trabajar una serie de instalaciones coloridas ejecutadas en impresión 3D a partir de archivos de libre disposición, llevando la práctica de la apropiación a un nuevo nivel.

Instalaciones compuestas por piezas permutables que continúan hablando del encuentro y la confrontación surreal de los seres de la naturaleza con estructuras arquitectónicas, tecnológicas y museales, símbolo de la modernidad y la supuesta preeminencia humana.