
PORTALES
GALERÍA EL MUSEO
OCTOBER 30, 2024
BOGOTÁ
Un conjunto de instalaciones, piezas tridimensionales que escapan a la clasificación de esculturas, pinturas, fotografías o ensamblajes, para operar como elementos múltiples que intervienen el espacio e interactúan dialogando entre si.

La pandemia, un evento concreto y muy real, generó escenas inimaginables hasta entonces: ciudades llenas de actividad humana se transformaron en paisajes extraños donde la fauna silvestre encontró nuevos espacios para habitar. Este fenómeno puede interpretarse como una inversión temporal de roles, en la que los humanos, confinados y ausentes, cedieron el espacio para que la naturaleza reclamara sus antiguos dominios.

La pregunta que surge: ¿qué es realmente lo surrealista? ¿Es la obra que representa estas escenas, o la realidad misma que se manifestó de manera tan extraordinaria? La pandemia reveló una capa de nuestra existencia habitualmente oculta por el bullicio de la vida moderna. En este sentido, lo surreal no es solo una construcción artística, sino una posibilidad latente en la realidad misma, que emerge bajo ciertas circunstancias.
La serie nos invita a reflexionar sobre las frágiles condiciones ambientales del planeta, mediante la confrontación de estos elementos: seres vivos y objetos arquitectónicos. La yuxtaposición de animales salvajes y edificios icónicos genera una tensión entre la fuerza vital primordial de la naturaleza y el impulso tecnológico de la humanidad. El retrato de un escenario apocalíptico y distópico, eventualmente superado, abre una puerta a la esperanza: una visión utópica de un mundo donde la armonía planetaria se alcance a través de un impulso reciliente, creativo, por medio de la ciencia, el humanismo y la estética.

La obra propone una reflexión sobre el impacto de nuestras pulsiones en el mundo, indaga en cómo el deseo y la creatividad pueden llevar tanto a la construcción como a la destrucción. La obra sugiere que el equilibrio entre estas fuerzas es crucial para un desarrollo sostenible y justo, subrayando la necesidad de una meditación profunda sobre nuestros deseos y sus consecuencias en el entorno y en la sociedad.

La insistencia en la representación de edificios icónicos como el Empire State, el Gherkin de Londres, la torre de Pisa, etc. tiene una intención simbólica al otorgarle a sus presencias la capacidad de significar el resultado tangible de esa pulsión primaria que se traduce en la producción creativa y el avance tecnológico, con el inquietante poder de generar beneficio o destrucción.

El color vibrante que ha caracterizado la obra desde el inicio y que aquí reaparece poderosamente, tiene una impronta lúdica y manifiesta la persistencia de una memoria infantil en la que a través del juego el niño elabora simulacros del mundo real a través de los juguetes, pequeñas y coloridas representaciones simbólicas de su futura experiencia confrontacional.

Las piezas que componen la obra operan como un juego. Cada instalación se asemeja a una herramienta mágica, un dispositivo de combinaciones poéticas, simbólicas y ritualísticas. La disposición, ya sea aleatoria o intencional, de los elementos evoca una tirada mágica de fichas o monedas, como en el I Ching, en donde las permutaciones revelan un mensaje oculto que conecta profundamente con el sentir de cada observador. Como piezas de un juego de memorias primigenias o fichas de un juego de rol, estas figuras parecen embarcarse en una misión épica que nos invita a reflexionar sobre las condiciones del planeta y las complejas relaciones de la humanidad con la biosfera.

La serie “Portales” de 2024 inicia una nueva fase del trabajo “La persistencia del deseo”. Las arquitecturas icónicas se confrontan y sirven de trasfondo dialogante a los animales que ahora parecen desbordar la bidimensionalidad para irrumpir en el espacio. Como desplazándose de una dimensión etérea, los hipopótamos, rinocerontes, tapires, jirafas y demás seres salvajes irrumpen en nuestro entorno. A través de portales “multidimensionales” los pequeños seres acceden, invaden, se materializan.

In PORTALES , art ceases to be a closed statement and becomes a space of infinite possibilities, where the spectator crosses a threshold to new interpretations. The work comes to life as it is touched, modified and re-signified, challenging the boundaries of authorship and the relationship between creator and audience.

The work of art is a PORTAL
A bridge
Un vínculo
A threshold
A step
An entry
An access
A door
A window
Un espacio de transición
Un punto de acceso a un espacio o dimensión distinta
Un lugar de conexión entre lo físico y lo metafísico
A threshold separating the known from the unknown
Un espacio de transformación y renovación
An entry into an imaginary or surreal world
A meeting place between the real and the unreal

Portales es una obra que invita a reflexionar y explorar la conexión con un mundo suprareal, espiritual.
Una representación visual de un estado en tránsito.

Portales reveals a metaphysical connection, an exploration of themes and concepts that transcend the physical and tangible reality into the realm of the spiritual. A profound and subjective exploration of the nature of existence and our place in the universe.
As a backdrop to the Portales series, the exhibition also includes a series of architectural works from the year 2011.
Las piezas pueden ser intervenidas añadiendo elementos diversos, animales o arquitecturas para formar conjuntos diversos.
‘Insulas’ with 3D printed animal figures