Icono del sitio NADÍN OSPINA

El Difusionista II

En 1985 por invitación de la UNAM en México, se realizó un proyecto  expositivo verdaderamente singular, en el que un grupo de artistas  colombianos viajamos a México para crear obras específicas durante esta estadía, con el propósito de ser mostradas finalmente en la exposición Por mi  Raza Hablará el Espíritu en el Museo del Chopo; bajo la dirección de Lourdes  Monge y la curaduría de Rosalba Garza y Paloma Porraz; exposición que contó con la presencia de destacados artistas mexicanos que sirvieron como  anfitriones del grupo colombiano. Un proyecto ejemplar de intercambio  artístico que dio excelentes frutos a nivel artístico y personal pues se  generaron lasos de unión y amistad imperecederos. 

Continuando con el propósito de encontrar ejecutores especializados en la  elaboración de réplicas de piezas precolombinas, contamos con la suerte de  hallar a una familia de artesanos, que realizaban con gran maestría piezas para  el Museo de Antropología de Ciudad de México.  

Con esta familia de artesanos especialistas, la familia Aranda se realizó un  conjunto de piezas que formaron una instalación museal paródica de grandes  dimensiones en el bello recinto del Museo del Chopo e introduje en esta serie  El gran sueño Americano un nuevo material: la resina de poliéster; que llevaba  a un extremo radical el concepto de simulación

El difusionista III  
1995 
Resina de poliéster 
Pieza única 
(Vasija a la manera de cerámica Azteca. Recipiente con tapa rematada por  elefante. Realizada en México) 
100 x 35 x 35 cm

Dibujo de Grafton Elliot Smith publicado en 1924 en el London Ilustrated  News. 

Una de las piezas centrales del montaje que preparé para esta exposición  llamado “El Gran Sueño Americano”, título que terminó convirtiéndose en el  nombre genérico de toda la serie ejecutada en los años 90´s, fue la obra “El Difusionista”, una instalación multimedia compuesta por la pieza  tridimensional en resina, un dibujo ejecutado en la pared y una banda sonora de música oriental ejecutado por mí mismo en una elemental organeta  infantil.  

La pieza ya había tenido una primera versión realizada en Colombia, en  cerámica, por el artesano de Limones Nariño Arturo Delgado y fue mostrada  por primera vez en la Galería El Museo de Bogotá dentro de la exposición La  galería un contenedor de espacios a finales de siglo. con su correspondiente  dibujo.

La obra partió de un fascinante relato de la historia de la arqueología y sus  equívocos, consignado en el libro En busca de pasado de C.W. Ceram. 

Fue Grafton Elliot Smith, anatomista e investigador de momias, el que, en  1924, suscitó con apasionamiento el tema de la relación entre la civilización  mesoamericana y las antiguas civilizaciones de Asia y África. La argumentación  intentó se transparenta ya en el título de su escrito polémico: Elephants at  Ethnologists. Smith publicó en el London Ilustrated News, un dibujo que sin  duda alguna representa un elefante con la trompa en alto”. 

Para Smith principal representante de la teoría del Difusionismo, que sigue  siendo un tema de gran actualidad, la representación de elefantes en las  pirámides solo podía ser explicada por el contacto prehistórico de las  civilizaciones americanas con culturas de Asia.  

Las imágenes fotográficas “reales” de las pirámides que pronto llegaron a  Londres, dejaron sin sustento la interpretación de Smith quien fue objeto de  todo tipo de burlas, cayendo en el mayor descrédito científico. 

El Difusionista una obra irónica “demuestra” el acierto de la teoría de Smith al  presentar “la prueba irrefutable” de la existencia de una pieza real americana  con la representación de un elefante.

Salir de la versión móvil